En el corazón del interior catalán, en la región de la Segarra, se encuentra nuestra propiedad de 6 hectáreas con robles, olivos, almendros y hierbas aromáticas.

Ofrece una impresionante vistas del paisaje de la campaña provincial y las montañas en el horizonte.

En los alrededores, múltiples caminos y senderos salpicados de iglesias, capillas y castillos, ofrecen a los amantes de la naturaleza numerosas posibilidades de senderismo o ciclismo.

A poco más de una hora de Barcelona, Sant Miquel de Tudela es también un buen punto de partida para visitar la ciudad, la región vinícola del Penedès o disfrutar de las hermosas playas mediterráneas. A menos de dos horas se accede a las montañas Pirenaicas.

Ofrecemos alojamiento para un número limitado de huéspedes y un lugar pintoresco para organizar talleres.

Su aislamiento le garantizará calma y tranquilidad.

Durante todo el año ofrecemos a la venta una gama de productos gourmet, elaborados artesanalmente en la propiedad. Nuestra línea de productos es elegante y refinada.

Abrimos nuestras puertas a partir del mes de abril y las cerramos a mediados de noviembre, después de la recogida de las aceitunas.

Este «remanso de paz» es accesible solo en coche por caminos de tierra.